¿Conectados al Wi-Fi durante las vacaciones? ¡Cuidado!

Durante las vacaciones viajamos más y somos más propicios a conectarnos con dispositivos móviles en lugares con redes Wi-Fi abiertas sin protección. ¡Cuidado! Esta práctica puede ocasionarnos ciertos peligros de seguridad: los ciberdelincuentes están al acecho y a veces interceptan los datos de estas redes abiertas que no cuentan con contraseñas ni sistemas de cifrado adecuados.

Las redes Wi-Fi abiertas y de acceso gratuito pueden ser peligrosas, pero también son muy populares entre los turistas. Los ciberdelincuentes aprovechan para interceptar y robar información que el usuario envía, en cuyo caso, pueden adquirir contraseñas, códigos de tarjetas de crédito, claves o cualquier otro tipo de información confidencial. Ante esto, cabe extremar la precaución y mantener medidas de seguridad para protegernos especialmente durante esta época del año.

Algunas redes Wi-Fi se encuentran protegidas por WPA2, un protocolo seguro que debería ser utilizado en cualquier red Wi-Fi, sin embargo, otras se encuentran protegidas por protocolos vulnerables como WEP o ni siquiera se encuentran protegidas. Conectarse a redes abiertas o con protocolos de seguridad poco robustos supone un alto riesgo para el usuario, pues la información enviada a través de este tipo de redes puede verse comprometida, pudiendo llegar a ser víctimas de ataques conocidos como man-in-the middle, en el que el atacante se coloca entre el emisor y el receptor de la información con el fin de acceder a todos los datos que el emisor envía de forma legítima al receptor.

Para evitar los riesgos cabe señalar una serie de recomendaciones:

Acceder siempre a una red Wi-Fi protegida con protocolos como WPA o WPA2, evitando las redes abiertas o las redes con cifrado WEP siempre que sea posible.

En el caso de que sea necesario conectarse a redes inalámbricas inseguras, utilizar aplicaciones que envíen la información cifrada entre emisor y receptor. Un ejemplo de ello es BoxCryptor, que permite cifrar todos los datos que subimos a nuestro Dropbox, como las fotos o los documentos.

Foto | Tupolev und seine Kamera en Flickr

Carta de explicación de un siniestro

piscinaNuestro departamento de Asistencia Informática ha recibido una carta explicando un siniestro acontecido en relación a un móvil que cayó a una piscina accidentalmente. A continuación os detallamos estas palabras de nuestro asegurado que no tienen desperdicio: 

“El pasado domingo día 20 del mes de julio, a eso de las 14:30 horas, estaba yo viendo a Fernando Alonso perder, como siempre, y con un cabreo de narices, como siempre, cuando llamaron al portero electrónico. Era mi vecino Fernando, del 2ºD, que me dijo:

“… Oye, presidente… el skimmer de la piscina escupe hojas y no se traga el agua… ¿Sabrías arreglarlo? …”

Obviamente no tengo ni idea ni de cómo funciona eso del skimmer ni de cómo se escribe. No obstante, todo buen presidente se debe a sus vecinos… Procedo…

Me pongo el bañador que mejor me sienta. Mi mejor camiseta. Me mojo el pelo (en singular). Respiro profundamente (ya que durante un rato no podré respirar para meter barriguita). Gafas de sol… acudo presto…

Me acerco a la piscina contoneándome y agitando el llavero para que todos sepan que he llegado y que, por supuesto, solucionaré todos los problemas que se presenten. Saludo a todos y todas como los Reyes a su pueblo… y me acerco al skimmer ese…

Tras amenazarle en voz baja para que cesara en su actitud y rogarle que no me dejara en ridículo ante el anfiteatro, continuó escupiendo hojas y otras cosas. No pasa nada. Lo arreglaré. Me pongo en pie delante y hago como que pienso qué hacer. Me agacho para abrir una tapa que tiene arriba. No se abre. Está dura. Comienzo a sudar. El pelo (en singular) se me despeina. Me empiezo a poner nervioso. Creo empezar a oír unas risitas tras de mí.

Me agacho. Meto los dedos en un boquete que tiene el skimmer en medio de la tapa que no se abre y, antes de que los dedos se me pusieran morados y perdiera el conocimiento del calor que hacía, el skimmer se abre de golpe. Los acontecimientos se sucedieron rápidamente. El presidente con la tapa en la mano comenzó a tambalearse cual Chiquito de la Calzada intentando caminar por el borde de la piscina guardando el equilibrio. Todos me miran. Caigo al agua encima de las hojas que escupía el skimmer. Todos se descojonan (y creo que aún lo están haciendo). Fernando me ayuda a salir de la piscina. Las mozas sonrientes me traen mi móvil, mis llaves y mis gafas.

Esa es la historia. Ten piedad de este pobre presidente. Deja de reírte.”

Foto | Humberto Terenziani en Flickr

Apprendiendo

Han desarrollado aplicaciones de lo más variado. Desde una app que te indica a quién puedes llamar cuando estás borracho (sin tener problemas al día siguiente…), hasta alguna que te enseña cómo ordeñar una vaca…

Eligiendo bien, podemos encontrar algunas apps de interés para nuestro desarrollo personal y cultural.

En el apartado musical tenemos “Curso de guitarra gratis” de NadsTech, con muy buenas valoraciones del público.

Pero si lo tuyo es la jardinería, tienes “Gardenate” para IOS y Android, o “Leafsnap”, sólo para productos Apple. Esta última te permite identificar, mediante reconocimiento visual, la especie de un árbol por sus hojas. Y en esta sección podemos incluir “iherbs”,  que contiene toda la información de plantas medicinales.

Para los enamorados de la cocina, tenemos “Canal Cocina” o “Qué Cocino Hoy?”, con miles de recetas para chuparse los dedos.

Si lo que quieres es aprender a escribir un best seller, tu aplicación es “ideas para escribir”.  Y ya si nos ponemos, podemos hacerlo en distintos idiomas con academias de idiomas como “Duolingo” o “Busuu”, e ilustrarlo con “how to draw” de Artelplus, que nos enseña a dibujar de una forma fácil y sencilla.

Un mar de apps educativas donde podemos seguir apprendiendo.

Autor | Almudena Herradón (FrikieViajera)

Foto | William Hook en Flickr