Consejos para organizar una escapada de última hora

Bien porque te han dado unos días libres en el trabajo que no esperabas o, simplemente, porque te gusta improvisar, puede que algún día hagas una escapada de última hora. En estos casos, es casi imposible tenerlo todo preparado. Sin embargo, puedes seguir una serie de consejos para disfrutar de esa escapada como si la tuvieras del todo planificada.

Cómo organizar una escapada

Los viajes suelen planificarse con bastante tiempo; no obstante, si es algo improvisado, es imprescindible seguir una serie de consejos para que no resulte un fracaso o te cueste un dinero excesivo. A continuación, podrás ver cuáles son algunas de las claves que debes tener en cuenta si te ves en esta situación.

Sé coherente a la hora de elegir el destino

Escoge un destino que no sea demasiado lejano, ya que perderás mucho tiempo en la ida y en la vuelta. También es importante que sea un lugar al que sepas que no van a acudir muchas personas en esos días, porque seguro que han preparado todo antes que tú. Por ejemplo, si se trata de un viaje que coincide con el Día de los Enamorados, evita ciudades como París, ya que es un destino que en esos días estará abarrotado.

Debes ser bastante flexible

Al ser algo que debes preparar rápido, lo más probable es que te surjan imprevistos en el intento. Ten siempre un plan B en la cabeza y no pretendas reservar el hotel que más te gusta o viajar en tu compañía aérea favorita.

Es muy importante que seas flexible y te adaptes a las circunstancias si quieres que la escapada se convierta en un buen plan. Puedes marcarte destinos diferentes y menos tópicos, seguro que descubres lugares nuevos y en los que tendrás menos problemas para reservar tanto vuelo como estancia.

No te estreses al preparar el equipaje

Párate un momento para hacer bien el equipaje, es importante que te lleves todo lo que vayas a necesitar. Pero eso sí, ten una cosa en cuenta, es imprescindible que no te estreses. Como es un viaje improvisado, lo lógico es que no te vayas demasiado lejos ni a sitios que estén muy perdidos. Si se te olvida algo del equipaje, con total seguridad podrás adquirirlo en el lugar de destino. No pienses que si te dejas algo en casa, el viaje no va a merecer la pena. Para disfrutar debes dejar a un lado el estrés.

Busca alguna promoción

Hay agencias de viajes que ofrecen promociones de una última hora si ven que no van a vender todo lo que tenían pensado. Aprovecha que todavía no has elegido destino y mira si puedes tener acceso a alguna promoción o a algún descuento importante. Además de disfrutar de una buena escapada, lo podrás hacer por menos dinero.

Utiliza Internet para descubrir los mejores sitios en tu destino

Si no puedes planificar bien el viaje, tal vez no sepas bien qué lugares visitar, cuál es la gastronomía típica del lugar o por dónde debes moverte una vez que llegues al destino.

Hoy en día, esto no supone un gran problema, ya que existen una gran cantidad de páginas en Internet que te guiarán a la perfección en cualquier lugar. Hay muchos blogs escritos por viajeros que te servirán de ayuda y que podrás consultar cada vez que lo necesites para no perderte ningún rincón interesante.

Aprovecha para desconectar

Si tienes unos días de descanso en el trabajo o unas vacaciones inesperadas, aprovecha para desconectar de la rutina diaria. Un viaje te va a venir fenomenal, ya sea en solitario o en familia. Tienes que verlo como una gran oportunidad para recargar pilas y volver luego con más tranquilidad de lo que te fuiste.

Por eso mismo es importante que no te estreses sin necesidad; deja que las cosas fluyan y no pienses en lo que puede salir mal. Los planes improvisados son los que mejor suelen salir al final.

Contrata un seguro de viaje

Como es todo tan improvisado pueden surgir determinados imprevistos o gastos con los que no contabas. Si contratas un seguro de viajes, te cubrirá gastos inesperados de transporte y alojamiento, cualquier tipo de problema médico, la anulación de un vuelo, etc.

Debes contratarlo antes de comenzar el viaje. Seguro que no te arrepientes, ya que por hacerlo todo tan rápido puede que falle algo y, si dispones de este seguro, no tendrás que correr con determinados gastos con los que no contabas.

Una escapada de última hora puede ser un gran plan si sigues una serie de consejos fundamentales. Aunque sea un viaje improvisado, no tiene por qué salir nada mal. En cualquier caso, con el seguro de viajes Última Hora de Europ Assistance no tendrás que preocuparte por nada… ¡Salvo por disfrutar de un viaje inolvidable!

¿Qué hacer si tenemos que cancelar un viaje?

El truco para viajar de un modo económico parece claro: hacer las reservas con mucho tiempo de antelación. Sin embargo, cualquier tipo de imprevisto puede arruinar tus planes. Ante esta situación, ¿qué debes hacer para cancelar el viaje? ¡Toma nota!

Pasos para cancelar un viaje

El imprevisto puede deberse a motivos de salud, la cancelación de un evento al que querías o debías asistir, a problemas familiares, laborales… Sea la razón que sea, lo lógico es que intentes recuperar el dinero del viaje. Veamos cómo puedes hacerlo.

Cancela la reserva del hotel

En primer lugar, avisa al hotel donde tenías la reserva. Es importante que sea una de tus primeras acciones; cuanto más tiempo de antelación, mejor. El motivo es que las políticas al respecto varían entre un establecimiento y otro e, incluso, de un país a otro.

No obstante, si se avisa con unos 15 días de antelación, no suele haber problema en recuperar el importe de la reserva. La dificultad, por lo general, se produce porque un imprevisto suele surgir a última hora, o casi. Y entonces es posible que no dispongas del tiempo mínimo exigido para cancelar.

Cancela el vuelo

Aquí estarás en un caso muy similar al anterior. Cada compañía aérea tiene sus propias normas para cancelar un vuelo, por eso debes leer detenidamente la política antes de comprarlo.

No obstante, si necesitas cancelar tu vuelo con unas 48 horas de antelación o incluso menos, puede que no sea posible. En este caso, lo normal es que no recuperes el importe de los billetes, por tanto, te quedarás sin viaje y sin dinero.

¿Has reservado otros servicios? No te olvides de cancelarlos

Cuando surge algo y tienes que cancelar un viaje, lo inmediato es acordarte del vuelo y el hotel. Sin embargo, en algunas ocasiones también reservamos vehículos de alquiler o entradas para un evento.

Este punto suele ser el más olvidado, aunque pueda ser el motivo principal del viaje. Pero también deberías cancelarlo, sin olvidar que cada empresa es un mundo y puede hacer lo que estime oportuno. Por ello, es recomendable leer siempre las condiciones de reserva y cancelación antes de comprar o reservar. De este modo, evitarás una sorpresa desagradable adicional.

¿Es posible cancelar un viaje sin perder dinero?

Evitar perder dinero al cancelar un viaje depende de varias circunstancias. ¿Cuáles son las más habituales que lo justificarían?

  1. El fallecimiento de un familiar de primer grado.
  2. Ser citado para formar parte de una mesa electoral.
  3. Recibir una citación judicial.
  4. Padecer una enfermedad grave. Una gripe no justificaría la cancelación del viaje. En este caso, nos referimos a una enfermedad que requiera una prueba urgente o una cirugía. En cualquier caso, para evitar tener que pagar algo, es necesario presentar toda la documentación médica exigida.

Por otro lado, si es la compañía de transporte la que cancela el viaje que tenías programado, el hotel no podrá cobrar la reserva. Asimismo, estarías en tu derecho de recibir una indemnización por parte de dicha compañía.

Algo similar ocurre en el caso de contratar el viaje con una agencia, si es ella la que decide cancelar. Sin embargo, si tú cancelas por causa de fuerza mayor, es posible que no recibas todo el importe, debido a gastos de gestión y cancelación.

¿Cuánto es lo que pueden exigirte? Todo dependerá de la antelación con la que se lo comuniques. El importe es de un 5 % si la cancelación se produce entre 10 o 15 días antes de la salida. Un 15 % en caso de que se avise entre 3 y 10 días antes, y un 25 % si se avisa en las últimas 48 horas.

Cuál es la mejor solución para recuperar el dinero si necesitas cancelar un viaje

Si has hecho todo lo posible, pero no lo consigues, aún te quedan un par de recursos. Uno de ellos es intentar vender la reserva a otra persona y cambiarla de nombre. El otro pasa por cambiar la fecha del viaje en vez de anularlo. Esto no suele suponer un problema en los hoteles, aunque las compañías aéreas sí acostumbran a cobrar una penalización.

Si has tenido que cambiar de fecha alguna vez, lo tendrás en cuenta, aunque siempre es bueno estar protegido con los seguros de viaje. Si quieres tener la mayor tranquilidad posible y saber que vas a recuperar el dinero del viaje ante un imprevisto, debes contar con uno. Además de tener cubiertos los gastos de anulación del viaje antes de comenzarlo, también es interesante que cubra su interrupción.

Como has visto, planificar las vacaciones con tiempo conlleva el riesgo de tener que cancelar el viaje. Sin embargo, si dispones de un seguro de cancelación como el de Europ Assistance no tienes que preocuparte por nada: ante cualquier imprevisto tendrás toda la tranquilidad posible, ya que sabrás con certeza que recuperarás tu dinero si se cumplen las condiciones.

Las 10 averías de coche más comunes

Desgraciadamente, sufrir averías en el automóvil es más habitual de lo que nos gustaría. Ya sea por culpa de un accidente o, simplemente, del uso, cada cierto tiempo tenemos que hacer una inversión para repararlo. Aquí queremos ofrecerte un repaso acerca de las diez averías más comunes, con el propósito de que sepas a qué componentes de tu vehículo debes prestar mayor atención.

Cuáles son las averías más frecuentes

Según la OCU, la fiabilidad es el principal aspecto que tienen en cuenta los conductores a la hora de comprar un coche. De hecho, este valor se sitúa muy por encima de otros como el tamaño o las necesidades específicas del comprador.

Sin embargo, por muy fiable que sea la marca y el modelo, tarde o temprano vas a tener que enfrentarte a estos problemas en el coche.

1. Bombillas y testigos fundidos

Una bombilla o testigo fundido es el problema más habitual en los coches, sobre todo, si no equipan faros de ledes, cuya vida útil es de muchos años. Por suerte, también es bastante económico y fácil de reparar, lo que evita en la mayoría de los casos tener que recurrir a un taller mecánico.

2. Batería descargada

Es la causa más habitual por la que el conductor de un coche averiado tiene que llamar a la grúa. Las baterías tienen una vida útil de entre 5 y 7 años y, cuando se estropean, dejan el automóvil completamente inmovilizado. Algo que, además, suele suceder en el momento más inoportuno.

3. Elevalunas roto

Los elevalunas de las ventanas funcionan mediante un sencillo motor eléctrico. El problema es que el peso del cristal le genera un desgaste que, con el paso del tiempo, conlleva que no pueda cumplir su función. Su vida media ronda los diez años, pero si, por ejemplo eres víctima de un acto de vandalismo o robo y te rompen la ventana, puede verse reducida notablemente.

4. Cortocircuitos en el cableado

Los coches cada vez cuentan con sistemas eléctricos más complejos. Si bien es cierto que también incorporan mejores sistemas de seguridad, los cortocircuitos son relativamente habituales. Cuando se producen, la única solución pasa por sustituirlos en un centro adecuado.

5. Problemas en el sistema de dirección

Las ruedas están expuestas a la fricción permanentemente. De hecho, son los elementos que soportan el peso del vehículo y los que mantienen contacto permanente con la superficie. Por ello, tanto los neumáticos como los ejes de dirección y las suspensiones tienen una elevada tendencia a sufrir averías.

6. Desconfiguración de componentes electrónicos

Los sistemas electrónicos de los vehículos también son, hoy en día, mucho más complejos y delicados que hace algunos años. Desde su centralita controlan la cantidad de combustible que llega al motor según las necesidades de conducción, el encendido automático de los faros, el climatizador, etc.

7. Averías en el motor

Probablemente, las averías que más tememos se producen en el motor de los vehículos de combustión. Los eléctricos son mucho más sencillos en su mecánica, pero los de gasolina o diésel entrañan una gran complejidad. Un fallo en la correa de distribución o en la culata puede originar graves daños y, además, su sustitución implica un fuerte desembolso en mano de obra.

8. Obstrucción de los inyectores del motor

Suele producirse como consecuencia del uso de carburantes de baja calidad. Hacen que se acumule suciedad en el depósito de combustible y acaba taponando los inyectores. También puede provocar la rotura de la bomba y la obstrucción del filtro. Son problemas que, en un coche, pueden acabar generando una factura tan elevada como si se produjeran en el propio motor.

9. Desgaste del sistema de frenos

Cada vez que pisas el pedal para frenar, las pastillas de freno ejercen fricción sobre el disco y se desgastan. Con la suma de los kilómetros, es obligada su sustitución. No llevarla a cabo puede generar graves daños en el conjunto del sistema. No olvides que el disco de freno puede mantenerse en buen estado durante toda la vida útil del vehículo si realizas el pertinente mantenimiento.

10. Fugas de líquidos

Hablamos, por ejemplo, del líquido de refrigeración del motor y del usado por el sistema de dirección, así como del gas del aire acondicionado. Los conductos por los que circulan y los depósitos en los que se almacenan pueden sufrir fugas que impliquen reparación. Además, si no te das cuenta de que se han producido, es posible que el coche sufra otros problemas mecánicos más graves.

En definitiva, estas son las diez averías de automóvil más comunes. Sin duda, nuestro seguro de asistencia en carretera te será muy útil en caso de sufrir cualquiera de ellas. Las razones son muchas. Por ejemplo, ofrece un servicio de remolcado del vehículo sin límite de kilómetros, asistencia médica y legal, traslado sanitario en ambulancia y repatriación. Hasta pone al alcance de tu mano un coche de sustitución.

Patologías oncológicas más comunes en la infancia

Un diagnóstico de cáncer en niños es especialmente perturbador. Al fin y al cabo, todos sabemos que se trata de una enfermedad grave con una tasa de mortalidad bastante alta, que por suerte se ha visto reducida en los últimos años gracias al incremento de la efectividad de los tratamientos. Pero ¿sabes cuáles son los tipos más frecuentes, qué causas los motivan y cuántas son las posibilidades de sufrir patologías oncológicas en la infancia? A todas estas preguntas vamos a darles respuesta aquí.

El cáncer en niños: probabilidades y tipos más frecuentes

Hoy en día, en España enferman de cáncer una media de 1100 niños cada año. Esto quiere decir que se diagnostican 155,5 patologías oncológicas por cada millón de habitantes con una edad comprendida entre los cero y los catorce años.

La tasa de supervivencia a cinco años depende, fundamentalmente, de la celeridad con la que se realiza el diagnóstico. En la actualidad, se encuentra en torno al 85 %. Cuando se lleva a cabo en fases muy tempranas, la efectividad de los tratamientos se eleva considerablemente. Aun así, se estima que cada día muere un menor de 14 años en nuestro país a causa del cáncer.

Sin duda, el MICROSEGURO A TU LADO es de gran utilidad para personas con patologías oncológicas porque ofrece una completa gama de servicios y coberturas, incluso para atender los gastos no sanitarios.

Ahora bien, ¿qué tipos de cáncer son más habituales entre los niños menores de 14 años?

Leucemia

La leucemia, con un 30 % de los casos diagnosticados, es el tipo de cáncer más habitual entre niños de hasta 14 años. En concreto, se origina en la médula ósea, que se encarga de producir las células sanguíneas. Se caracteriza por permitir la proliferación incontrolada de glóbulos blancos inmaduros o blastos, que relegan a las plaquetas y los glóbulos rojos.

Sin embargo, no todas las leucemias son iguales. En niños pueden aparecer cualquiera de estas tres:

  • Leucemia linfoblástica aguda (LLA). La más habitual. De hecho, supone en torno al 22 % de los casos totales de diagnosticados en niños. Se manifiesta, sobre todo, entre los 2 y los 8 años y afecta a los linfocitos.
  • Leucemia mieloide o granulocítica agua. Es bastante menos frecuente, pero puede aparecer en cualquier momento de la infancia. El problema se origina en las células que producen los neutrófilos.
  • Leucemia mieloide crónica. La menos común de todas, aunque también digna de mención. Se diagnostica al detectar una presencia muy alta en sangre de neutrófilos inmaduros.

En estos casos, el tratamiento de la enfermedad requiere un trasplante de médula ósea. Salvar la vida de un niño es una razón de peso para hacerte donante.

Tumores del sistema nervioso central (SNC)

Representan el 22 % de los casos. Ahora bien, no todos los tumores de este tipo tienen por qué ser malignos, lo que añade algo de complejidad al dato. Aunque pueden aparecer en cualquier momento de la infancia, son muy habituales en niños de 5 a 10 años. Suelen causar cefaleas, convulsiones, somnolencia y cambios en la conducta habitual.

Linfomas

Con un 12,9 % de los casos, este es el tercer tipo de cáncer infantil más habitual en España. Se desarrolla en el sistema linfático, que engloba una gran variedad de órganos (bazo, médula ósea, ganglios linfáticos, piel, amígdalas, intestino delgado, estómago…). Se clasifican en:

  • Linfoma de Hodgkin. Se da sobre todo en los niños de 10 a 14 años y es el más agresivo.
  • Linfoma no Hodgkin. Es el más habitual y suele presentarse antes de los 10 años.

Neuroblastoma

Aquí hablamos de un tipo de cáncer que solo se da en los niños. También es conocido como tumor del sistema nervioso secundario (SNS) y se origina en las células nerviosas simpáticas que van desde la base del cráneo hasta la pelvis. Suele aparecer en el abdomen del niño, principalmente, antes de cumplir los 5 años. En total, supone el 8 % de los casos diagnosticados.

Cuáles son las causas de padecer cáncer a edades tempranas

Identificar las causas que originan el cáncer en niños no es fácil. Esto se debe, fundamentalmente, a que no es posible achacar su aparición a sus hábitos o estilo de vida. Los factores hereditarios se consideran las razones más comunes de su aparición.

Sin embargo, hay estudios que han encontrado otras causas de cáncer infantil. Por ejemplo, se ha determinado que los niños expuestos tras su nacimiento a entornos contaminados químicamente tienen más posibilidades de desarrollar la enfermedad. Lo mismo sucede si sus padres consumen tabaco o se encuentran con fuentes de radiación ionizante. También hay algunas enfermedades infecciosas que potencian el riesgo de sufrir alguno de los tipos citados.

En cualquier caso, el tratamiento del cáncer en niños ha mejorado en gran medida a lo largo de las últimas décadas. Tanto es así que, hoy en día, la aplicación de sesiones de radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia ha elevado la esperanza de vida por encima del 80 %. Una cifra sorprendente si tenemos en cuenta que en las décadas de 1950 y 1960 apenas llegaba al 20 %.